martes, agosto 26, 2008

Cecilia Valenzuela y la izquierda peruana

La obsesión de Cecilia Valenzuela


Arturo Caballero

Cecilia Valenzuela acostumbra agotar ciertos temas hasta el hartazgo. Durante el gobierno de Toledo trató tan extensamente cualquier exabrupto presidencial que más bien parecía algo personal entre ella y el matrimonio Toledo que una fiscalización periodística seria. Después durante la última campaña presidencial, lo mismo que la gran mayoría de medios de comunicación, se encargó de brindarle cobertura gratuita a Ollanta Humala, al punto que mientras más lo atacaba, más airoso salía el candidato del nacionalismo; y si llegó a la segunda vuelta, en buena cuenta fue por el efecto victimizador, responsabilidad de los principales periodistas que lo criticaban.

Anoche, la Valenzuela se extendió en una reflexión acerca de la crisis en la selva por motivo de la ley que modificaba el sistema de decisión entre las comunidades indígenas para la cesión de sus tierras a posibles inversionistas. Como suele hacerlo, tanto en el Arequipazo, como en el Moqueguazo y en cualquier protesta, la conductora de La Ventana Indiscreta ve comunistas organizados detrás de las marchas. La izquierda es para ella, la responsable del proyecto desestabilizador de la democracia y de las peores desgracias ocurridas en nuestro país. Llegó a afirmar que las comunidades indígenas son artificiales, puesto que se crearon por decreto durante la dictadura del general Velazco Alvarado. Es decir, para Valenzuela el carácter comunitario, el trabajo solidario y de mutua asistencia que caracteriza a las comunidades indígenas solo existe en nuestro país desde que Velazco lo dispuso. Ignora que el colectivismo es un rasgo característico de tales comunidades frente al cual no se tiene que oponer directamente el modelo liberal (individualista definición) en su versión más extrema (la neoliberal) sino que se debe entender que un modelo que superponga al individuo por sobre la colectividad corre el riesgo de atomizar a la sociedad al desintegrar, precisamente, la libre asociación de sus miembros que comparten iniciativas grupales. Aquellos que critican el colectivismo indígena como un rezago de arcaísmo ignoran que las sociedades modernas más desarrolladas defienden no sólo la libertad individual, sino también la participación organizada de la sociedad civil, lo que a final de cuentas es un colectivo. ¿Qué son entonces sino los colectivos de género, raza, religión o política?


De otro lado, agregó que los intelectuales socialistas que asesoraron a Velazco (antropólogos, sociólogos, etc.) fueron los responsables del problema que ahora el Ejecutivo intenta resolver: la consideración de los nativos como buenos salvajes que deben permanecer así sin contacto con la civilización. El error en el que incurre CV es que siempre en sus comentarios es la izquierda un bloque homogéneo, bien organizado y con propuestas capaces de desestabilizar la democracia. Se fija solo en la izquierda cavernaria, retrógrada y para nada autocrítica con el terrorismo, pero no toma en cuenta a la otra izquierda moderada, intelectual, ética y comprometida con los derechos humanos y con la discusión de lo que significó el conflicto armado interno y la dictadura de Fujimori y Montesinos. No, para ella todos están en el mismo saco, sin matices ni diferencias; es decir, a su modo de ver pareciera que Susana Villarán, Ollanta Humala y Ricardo Letts están en la misma orilla política. Cuando preguntó a Vargas Llosa acerca de la izquierda recibió una respuesta inesperada: el autor de La ciudad y los perros dijo que admira a aquella izquierda ética y progresista que en el primer mundo se acerca al libre mercado y ya no enarbola la violencia como un medio para tomar el poder. Tal respuesta dejó tan descolocada a CV que no atinó a indagar más en ello para no contrariar a su invitado.


Y es que parece que para CV la izquierda que tanto teme, aquella de Patria Roja, el FOCEP, MNI y sus eventuales aliados etnocaceristas, representan una amenaza inminente para la democracia. En esto también se equivoca. Detrás de las protestas del Arequipazo, el Moqueguazo, el Andahuaylazo y de la Amazonas, no existe un aparato partidario de aquella izquierda que tanto teme CV. Esa izquierda hace tiempo que feneció en sus propios errores. Esta en otra parte pero menos allí donde dicen que amenaza al sistema. ¿Eran los miles de pobladores de Moquegua activistas organizados y/o adoctrinados de la vieja guardia comunista? De ninguna manera debemos confundir protestas sociales con proyectos de revolucionarios de izquierda como tampoco pensar que toda propuesta de izquierda se concreta a través de la violencia. Así como muchos intelectuales de izquierda no deslindaron postura frente a Sendero Luminoso, también hubieron otros que abiertamente zanjaron distancia de ellos tales como Salomón Lerner, Henry Pease y Enrique Bernales.

CV debe renovar sus lecturas políticas y de realidad nacional para brindarnos análisis menos superficiales y más sustanciosos en ciertas materias y ya no recaer en los mismos tópicos antiizquierdistas a los que nos tiene acostumbrados diarios como Expreso, La Razón y Correo.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

La señora Valenzuela ultimamente asume el papel de abogada de todo cuanto representa la palabra inversión, cometiendo gruesos errores de apreciación y comentarios totalmente desfasados o falsos. Su última afirmación revelaba una completa ignorancioa de lo que son las comunidades campesinas e indígenas en el perú. Decir que fueron obra de Velasco demuestra también que jamas estudió historia ni en el colegio ni la universidad. Los decretos de Velasco reconocieron a las comunidades que ya existían desde antes como herederas de los ayllus y en lo referente a los pueblos nativos de la selva, estos viven en territorios claramente definidos cuyos derechos son reconocidos por las leyes internacionales

También incurre en un error garrafal al afirmar que "los nativos talan la selva para sembrar y luego se van a otro sitio" Falso. Quienes hacen la llamada "agricultura migratoria" son los migrantes de la sierra a la selva alta. Los nativos son bosquimanos que viven en y con el bosque. Practican la caza y recolección complementada por una agricultura armoniosa con su entorno. Los que depredan es la gente que piensa como ella que todo lo ve recurso, todo lo ve dinero

Los que piensan como ella quieren meterle en la cabeza a esos pueblos libres que son pobres y que necesitan la inversión privada para desarrollarse cuando su única intención es apoderarse de sus tierras. Esas personas que no necesitan el mercado para vivir porque el bosque les da todo tienen diferentes opciones de desarrollo. La que plantea Alan García y sus felipillos es solo una que debe ser elegida libremente y el que no la quiere no puede ser obligado

Letras del Sur dijo...

Estoy de acuerdo con ud. en gran parte de lo que dice. Pero lo que es cierto tambien es que aquellas comunidades necesitan contar con mejores condiciones de vida y un Estado que no puede garantizarles servicios básicos a todos sus ciudadanos (durante todo este debate siempre los llaman nativos)es un Estado inviable, a medias y en constante conflicto. Ellos pueden y tienen derecho a superar la pobreza pero no a la manera que Garcia pretende.

un saludo

Arturo

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero hay que primero diferenciar lo que es pobreza y lo que no y eso podría llevarnos un buen rato. Para abreviar, considero que el bienestar no está relacionado solamente a lo material. Si nos vamos a la Sierra, obviamente los pueblos deben estar dotados de mejores servicios como educación y salud pero no por ello debe significar el fin de su cultura o sus formas de vida. En la selva podría eso variar bastante con los nativosd no contactados por dar un ejemplo al otro extremo. Son gente que vive del bosque desde miles de años y quieren seguir así ¿se les puede clasificar de pobres? No estaría de acuerdo. El bosque les da todo lo que necesitan

Obviamente aquellos nativos en contacto con la llamada "sociedad oficial" pueden aspirar ciertas ventajas de la modernidad y están en su derecho de acceder a ella si asi lo quieren pero eso no puede ser en base a la pérdida de sus tierras y su identidad. El Estado está obligado a preservar eso y no a buscar asimilarlos a la fuerza ¿para favorecer a quien? No creo que a los propios indígenas

Yo vivo en la Sierra, justo en una comunidad campesina y conozco gente que no tiene lo que puede tener un citadino y no se consideran pobres ni necesitados. Son gente que cree que el Estado debe tratarlos con justicia

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero hay que primero diferenciar lo que es pobreza y lo que no y eso podría llevarnos un buen rato. Para abreviar, considero que el bienestar no está relacionado solamente a lo material. Si nos vamos a la Sierra, obviamente los pueblos deben estar dotados de mejores servicios como educación y salud pero no por ello debe significar el fin de su cultura o sus formas de vida. En la selva podría eso variar bastante con los nativosd no contactados por dar un ejemplo al otro extremo. Son gente que vive del bosque desde miles de años y quieren seguir así ¿se les puede clasificar de pobres? No estaría de acuerdo. El bosque les da todo lo que necesitan

Obviamente aquellos nativos en contacto con la llamada "sociedad oficial" pueden aspirar ciertas ventajas de la modernidad y están en su derecho de acceder a ella si asi lo quieren pero eso no puede ser en base a la pérdida de sus tierras y su identidad. El Estado está obligado a preservar eso y no a buscar asimilarlos a la fuerza ¿para favorecer a quien? No creo que a los propios indígenas

Yo vivo en la Sierra, justo en una comunidad campesina y conozco gente que no tiene lo que puede tener un citadino y no se consideran pobres ni necesitados. Son gente que cree que el Estado debe tratarlos con justicia

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero hay que primero diferenciar lo que es pobreza y lo que no y eso podría llevarnos un buen rato. Para abreviar, considero que el bienestar no está relacionado solamente a lo material. Si nos vamos a la Sierra, obviamente los pueblos deben estar dotados de mejores servicios como educación y salud pero no por ello debe significar el fin de su cultura o sus formas de vida. En la selva podría eso variar bastante con los nativosd no contactados por dar un ejemplo al otro extremo. Son gente que vive del bosque desde miles de años y quieren seguir así ¿se les puede clasificar de pobres? No estaría de acuerdo. El bosque les da todo lo que necesitan

Obviamente aquellos nativos en contacto con la llamada "sociedad oficial" pueden aspirar ciertas ventajas de la modernidad y están en su derecho de acceder a ella si asi lo quieren pero eso no puede ser en base a la pérdida de sus tierras y su identidad. El Estado está obligado a preservar eso y no a buscar asimilarlos a la fuerza ¿para favorecer a quien? No creo que a los propios indígenas

Yo vivo en la Sierra, justo en una comunidad campesina y conozco gente que no tiene lo que puede tener un citadino y no se consideran pobres ni necesitados. Son gente que cree que el Estado debe tratarlos con justicia

Anónimo dijo...

Algunos quisieran que los nativos sean siempre sujetos silvestres, "ecológicos", qué ilusos. Los nativos protestaron por una ley que era principalmente dirigida a la sierra, y no fue allí la protesta sino en lugares donde la desinformación alimentada por radios chavistas les hizo creer que el gobierno privatizaría sus tierras y los echaría de allí.

Ahora los nativos tiene el temor de que la modernidad los avasalle y los margine.
Esto es Canudos, cada uno interpretó el acto por su lado, los nativos creyeron que los van a echar, cuando en realidad se les iba a convertir en socios, y mejorar su calidad de vida; por otro lado el gobierno torpemente interpreta la actitud de los nativos como de arcaicos, comunistas, etc.
Si preguntan a algún nativo si leyó los decretos les responderá eue no, pero escuchó la radio; si le preguntan al gobierno si consultó con los nativos para ver cómo se les ayuda les dirá que no, pero que con esa ley los iba a sacar de la miseria.
Bueno y ni qué decir de la chichi, para ella estaría mejor el refrán, mientras el sabio señala la luna, el imbécil mira el dedo.

Pedro Infante Condori

Anónimo dijo...

Qué se podía esperar de una arequipeña, serranos arribistas,creídos, mlas gentes<, ni siquiera se consideran peruanos.
LE doy la razón a Rocío Silva cuando se refiere a ese hbalar de la chichi , digno de un cacique , de un pongo

Letras del Sur dijo...

Correcto, pero una reflexion: las zonas de contacto entre las comunidades selvaticas o de las sierra con la modernidad es un proceso cada vez mayor que dificilmente sera regresivo. No veo contradiccion entre acceder a sus ventajas y conservar la identidad cultural. Ademas hay grados de contacto mayor o menor: aquellas que ya mantienen cierto nivel de comercio podrian lograr mayores beneficios. No todas las comunidades poseen el mismo nivel de contacto. Por ello, se debe proceder de manera distinta, creo yo, en ciertos casos.

un abrazo

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con tu reflexión, pero esa decisión les pertenece a los indígenas. La posición del gobierno es asimilarlos pero no es de acuerdo a sus intereses sino a la presión del mercado. Ya García lo había mencionado en sus ensayos sobre la necesidad de privatizar la selva (ya que el cree que en la selva solo hay árboles mas no gente). Como bien sabes, la Sierra tiene permanente contacto con la sociedad moderna pero hasta ahora no hasignificado el fin de su identidad cultural

Resulta iluso pensar que de haber sido vigentes esos decretos no se hubiese producido un mercado de tierras en la sierra y selva

Letras del Sur dijo...

Al comentarista anonimo que opino sobre la Chichi... la debilidad de los argumentos de la Valenzuela no esta en que sea arequipeña, sino en su falta de rigor en el análisis. Es mas a veces "jala las orejas" a sus paisanos a quienes critica por revoltosos.

Letras del Sur dijo...

"El perro del hortelano" de Garcia es abiertamente neoliberal (el mercado solucionara todo)cuando en realidad el mercado si se deja totalmente a la mano invisible es generador de desigualdades. Pero que las comunidades que vienen, por ejemplo, comerciando madera ofrezcan sus productos con un agregado directamente a los compradores sin mediacion de los intermediarios (que en la selva y sierra encarecen todos los productos)los beneficiara.

Para que aquellas comunidades tomen una buena decision deben estar informados plenamente de los alcances de la ley. No es menos cierto que el oportunismo nacionalista y de los agitadores regionales aprovecha de esto para sacar réditos políticos y tambien lo que menos hacen estos es explicarles a los comuneros el asunto.

en http://naufragoaqp.blogspot.com/2008/04/dnde-va-el-libre-mercado.html

doy una sucinta explicacion de nuestros mercados imperfectos

saludos.

Anónimo dijo...

Al que comenta contra los arequipeños debe saber que la Chichi como le llaman, es víctima de la "humedad limeña"que como diría José de la Riva A. estupidiza a la gente.
Así que insultar a los arequipeños, generalizarlos porque quizás sufriste la violación por alguno de ellos, es en realidad tonto.
Saludos a los characatos en su día
Heinrif Arafat

Anónimo dijo...

Estoy en total desacuerdo con Ud. ya que mi opinion acerca de la periodista en mencion es totalmente distinta, todos sabemos lo sucedido en Bagua y en otras ciudades en el Pais, sabemos tambien de la ingerencia politica e ideologica que ejerce Hugo Chavez y Evo Morales sobre el humalismo en nuestro pais asi que no nos hagamos los ciegos en tratar de negar que todo lo sucedido es en gran parte culpa de Ollanta Humala y sus congresistas.

OREANA

Anónimo dijo...

Este comentario va dirigido a aquella persona que refiere que los serranos son arribistas y otros adjetivos mas, dignos de un ignorante que aun no internalizado la idea de que todos somos peruanos seamos de la costa la sierra o la selva

Letras del Sur dijo...

Oreana,

explicar los sucesos de Bagua solo por la intervención chavista es negar la evidente incompetencia del Ejecutivo en el manejo de los conflictos sociales: demora en resolverlos, improvisación en los operativos, negligencia en la asunción de responsabilidades, ingratitud frente a los policías quienes exponen sus vidas.

Al chavismo hay que combatirlo con ideas claras, no con campañas mediáticas ni capturando ciudadanos venezolanos arbitrariamente.

Acerca de Cecilia Valenzuela, me decepcionó que pierda la imparcialidad y sea tan complaciente con el gobierno.

saludos

Anónimo dijo...

Рискованная новость, как скоро ожидается публикацию новенького материала и вообщем стоит ожидать ?