lunes, abril 06, 2009

Rafael Romero y Víctor Robles: más allá de la noticia (y de la verdad)


Javier Torres. Coordinadora Nacional de DDHH



Víctor Robles. IPADES


Carlos Arturo Caballero

Hace tiempo escuché decir a Marco Aurelio Denegri que hablar al "caballazo" y atropelladamente sobre algún tema con total desconocimiento sobre el mismo, pero, a la vez, con postura de especialista, es una costumbre muy arraigada en el Perú. Todos tienen el derecho a opinar, por supuesto; sin embargo, muy pocos sienten el deber de manifestarse con relativa propiedad y/o cautela sobre determinados temas. Ello ocurre a menudo dentro del periodismo, ya que, desde hace un par de décadas tanto en el Perú como en el mundo, los intelectuales han cedido su protagonismo frente a la opinión pública a los periodistas y a los políticos de turno.

La semana pasada sintonicé Más allá de la noticia programa conducido por Rafael Romero en canal 11 RBC. Como seguramente saben, Romero es jefe de la página editorial del diario Expreso. Recientemente, hace un par de meses, se encuentra nuevamente en RBC luego de una breve ausencia en la que Luis Alfonso Morey condujo el programa. La noche que vi el programa, Romero moderó un debate entre Javier Torres, miembro de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, que agrupa a las ONG´s peruanas pro derechos humanos, y Víctor Robles, jefe de IPADES (Instituto Paz y Desarrollo). El debate giró en torno al Museo de la Memoria y a la idoneidad de los integrantes de la comisión de alto nivel que tiene a su cargo dicha implementación.

Durante gran parte del debate, Torres tuvo que refutar todas las imprecisiones y deliberadas distorsiones en las que incurrió Víctor Robles cuando este se refería al Informe Final de la CVR. Robles afirmaba que la CVR estaba ideológicamente sesgada y que si el Museo de la Memoria tomaba como referencia el Informe Final, correría el mismo destino. Para demostrarlo, señaló que en el informe se indica que los movimientos terroristas iniciaron la guerra contra el Estado burgués (?). Robles no tiene la menor idea de lo que dice. En ningún momento, el informe se refiere al Estado Peruano en esos términos. Lo que me queda claro es que Robles al igual que toda la plana periodística de La Razón, Expreso y gran parte de Correo, miente deliberadamente y con el objetivo de confundir a la opinión pública acerca de la CVR, las ONG´s y la responsabilidad de Fujimori en la violación de Derechos Humanos (de quien se cuidan minuciosamente de cuestionar o elevar la más mínima crítica en torno a este tema).

Seguramente, Víctor Robles, Uri Ben Schmmuel, Aldo Mariátegui, Edgar Núñez, Andrés Bedoya Ugarteche y Edwin Donayre se hubieran sentido más agusto si la Comisión de la Verdad hubiera estado integrada por Cipriani, Rafael Rey, Luis Giampietri y Martha Chávez. Tal vez dirían que eran los más idóneos porque estuvieron en el Perú y algunos de ellos tuvieron contacto directo con los terroristas o apelarían a la experiencia de un gobierno que aplacó a la subversión. Sin embargo, ¿admitirían remotamente la posibilidad de algún sesgo ideológico en su perspectiva del conflicto? Por supuesto que no. Los detractores de la CVR parten de la premisa de que la filiación política de los miembros de la comisión es una tacha que invalida el informe. De manera similar, recuerdo, en el canal 7 durante la campaña de 1990 se discutía la integridad moral de Mario Vargas Llosa según los contenidos de Elogio de la madrastra.

Si alguna importancia tiene el informe de la CVR esta no pasa por su objetividad al cien por ciento o porque pretenda abrir y cerrar la discusión sobre el conflicto armado interno: se trata de la posibilidad que hoy, más de 20 años después de su inicio, recién estemos comprendiendo la dimensión de lo sucedido, que se discuta la posibilidad de judicializar a los responsables de crímenes de lesa humanidad, que, en fin, aquella parte de la sociedad que fue indiferente hasta que perdió a un familiar o cuando la violencia terrorista tocó a su puerta, pueda reflexionar para que esto no se repita. Sin el informe de la CVR, simplemente, estos asuntos no se discutirían.

Es lamentable que un sector importante del periodismo nacional -al menos en cantidad de lectores y no necesariamente en calidad- esté tan interesado en obstaculizar el conocimiento de la verdad y la comprensión del fenómeno social que asoló el país que aún no termina de desaparecer. La divergencia es saludable siempre y cuando el intercambio de posturas y argumentos no descienda a niveles lumpenescos. Pero si analizamos con detenimiento las críticas que Giampietri, Cipriani, Rey, Núñez, Flórez-Aráoz, Lourdes Alcorta, entre otros, alzan contra la CVR nos damos cuenta de que no leyeron el informe, lo leyeron y no lo comprendieron o que, habiéndolo comprendido, no lo aceptan y consideran que se debe hacer todo lo posible para detener la ejecución de sus recomendaciones, aunque ello signifique mentir o hacer el ridículo. En todas estas críticas sostenidas por la peor derecha peruana, no encontramos propuestas sino diatribas, ataques, epítetos y mentiras. Todo ello me confirma la pobreza de cuadros intelectuales dentro de la derecha, al menos de aquella que delibera a nivel mediático. La derecha periodística carece de cuadros intelectuales.

Y sobre el particular, la actitud de Rafael Romero no hace más que acentuar esta tendencia. Antes de la designación de Vargas Llosa como presidente de la comisión encargada del Museo de la Memoria, muy pocos de los columnistas de opinión de La Razón, Correo o Expreso discrepaban del liberalismo vargallosiano, claro que solo en lo económico. Pero cuando el intelectual peruano más influyente (tanto que convenció a Alan García de su error) apoya el informe de la CVR son capaces de llamarlo "caviar". Rafael Romero dijo que la comisión estaba integrada por "señoritos" y que Vargas Llosa jalaba siempre a su gente. Olvida Romero que fue el presidente quien le encargó esta responsabilidad y que es legítima potestad del designado sugerir a quienes lo acompañarán en su labor.

El asunto, tal como lo veo, es mucho más grave. La falta de capacidad de gran parte de los periodistas políticos para analizar el acontecer nacional no se puede entender sin la falta de interés de la opinión pública por los temas que más le competen. Que el fujimorismo tenga 10 a 15% de seguidores no es cualquier cosa; así como tampoco lo es que Keiko vaya incrementando su aceptación. Mientras los medios de comunicación continúen banalizando la discusión política, la revista Magaly venderá más que Caretas o Le Monde Diplomatique; mientras periodistas desinformados o deliberadamente digitados coloquen por encima el protagonismo que les brinda un medio, la polémica insustancial o las prebendas que obtienen del poder, más importante será para el televidente saber acerca del Puma Carranza y su esposa o cuánta aceptación tiene Jaime Bayly en su carrera a la presidencia.

De continuar esto, nunca estaremos más allá de la noticia.

7 comentarios:

Lui Nugent dijo...

Parece que su odio hacia la derecha lo ha obnubilado un poco. Lee bien las columnas de Mariátegui y de Bedoya Ugarteche. Ambos son muy críticos de la Iglesia y con frecuencia suelen darle sendos oprobios a Benedicto XVI, a Cipriani y al Opus Dei (Rafael Rey). Así que dudo que ambos quieren que Cipriani y Rey integren su tan mentada y adorada CVR.

Letras del Sur dijo...

Luis, que tal. primero que bueno que visites el blog. No odio a la derecha, como mencionaba en otros post, existen personas con las cuales se puede dialogar. Pero la derecha periodística deja mucho que desear. Aldo y Andrés Bedoya contribuirían mucho en bajarle el tono a sus opiniones. Si bien critican a Cipriani y a Rey tales criticas se concentran en los aspectos que separan al conservadurismo de derecha y al liberalismo de derecha: una sociedad laica sin ingerencia de la Iglesia. Pero en lo que respecta a los DDHH caminan juntos de la mano

negrito dijo...

Estimado

Decir "La derecha periodística carece de cuadros intelectuales", es muy fuerte y a mi parecer incorrecto. Si la derecha carece de intelectuales, bueno entonces la izquierda mmmm….. . Creo que no cabe duda que es casi nula. La izquierda nunca propone nada, generalmente solo quiere ir contra el sistema como sea. En mi ciudad Arequipa muchos de izquierda (la mayoría) no entiende absolutamente nada de economía y sin embargo sus rebuznos económicos resuenan por las calles. Y es muy frecuente escuchar “Tienen que subir los sueldos y a la vez bajar la inflación” increíbles ecuaciones mágicas de intelectuales de a 50 céntimos. O también escuchar “tienen que crea más trabajo como lo prometieron” inculpando a los políticos porque creen que el trabajo se crea por decreto. Estas ideas tienen casi todos los periodistas de izquierda y algunos de centro de mi ciudad, y su máxima filosofía suelen ser arengas huelguistas como “Patria o muerte”. Con esto quiero decir que generalmente y con honrosas excepciones la derecha tiene más cuadros intelectuales, y esto no porque tengan demasiados solo que en el otro lado es casi inexistente
Atentamente

Jorge Quiñones

Letras del Sur dijo...

Jorge, esa es la izquierda que merece todo mi rechazo y de la cual no suscribo ni un ápice. En un post anterior reseñé un libro de Nicolás Lynch quien reflexiona acerca de lo que significa ser de izquierda hoy. Ojala puedas revisar el texto. Sintetizo lo sgte: a)abandonar posturas extremistas (lucha armada, revolución, lucha de clases) b) participar del juego democrático y aceptar la importancia del libre mercado como motor del progreso económico. c)defensa de cuatro pilares éticos antes que ideologico-politicos: igualdad, solidaridad, justicia y libertad. y d) equilibrio entre libertades políticas y económicas.

Como vemos la izquierda post muro de Berlin ha hecho mayores concesiones al liberalismo contemporáneo pero sobre todo en el campo político. Sin embargo, debo aceptar que esa izquierda en nuestro país y en Latinoamérica en general es minúscula y no delibera con el grueso de la población.

Estoy de acuerdo con que esas propuestas de la izquierda cavernaria son retrógradas y sus líderes carecen de visión. Pero, así como hay una Lourdes Alcorta o un Antero Florez en la derecha tambien tenemos a la gente del FACA, AUPA, Juventud Socialista, Patria Roja y otros frentes que solo son oportunistas que dicen ser de izquierda y no se dan cuenta q esta en el mundo hace tiempo que ha cambiado.

Saludos

p.d. Que bueno saber que conversamos entre paisanos.Tambien soy de AQP.

ARturo

henry dijo...

El canal de RBC está más interesante que nunca, con Lucecita, el angelito, y con el padre Oviedo que nos hace reflexionar sobre temas (la familia, el sexo, la envidia, y todo desde un punto de vista católico y humano) que en otros canales sería imposible ver. Eso creo, tiene un valor importante para nuestra televisión.

RBC no es un supercanal, pero no se puede negar que comienza a ganar notoriedad en una televisión local acostumbrada a la farándula y a la frivolidad.

HEnry Rivas

Anónimo dijo...

que vuelva OK Tv hace rato que Belmont aburre con sus pastillas para la moral. lo mejor es lucecita y la que acompaña al enano del deporte

Paulo Zabárbulo

Anónimo dijo...

BELMoNT ES UN NECIO VENDIDO; ahoRa anDa EN MOVIDas CON HILDEBRanDT Y anCHOrENa, aVERIGUEN ESO; alGO TIENEN quE VER CON La VENDIDa a BELauNDE LOSSIO; HILDEBRanDT Y anCHORENa ESTan PRESiONanDO Para CamBIaR La PROGRamaCION; Han DEspEDIDO a GENTE DE PRENSa, aVERIGUEN Y COMENTEn: BELMONT siEMPRE Ha SiDO VENDIDO al MEJOR POsTOR; ahORa Se VENDE al HUMaLIsMO?: